Divisa Films anuncia para el próximo mes de octubre, Supersonic Man (Juan Piquer, 1979) en Blu-ray. Por primera vez, en Alta Definición para el mercado español.
Supersonic Man es el intento más fascinante y entrañable del cine popular español por subirse a la fiebre de superhéroes tras el Superman de Richard Donner de 1978. Con presupuesto irrisorio, ambición desbordada y fe absoluta en la serie B como espectáculo puro, Piquer firma a la vez homenaje, plagio descarado y reinvención castiza del superhombre. Kronos, humanoide del planeta Arca (interpretado a la par por Antonio Cantafora y José Luis Yesterán), es enviado a la Tierra para advertir a la humanidad de su autodestrucción y enfrentarse al megalómano Dr. Gulik, encarnado con fruición por Cameron Mitchell. En Nueva York adopta la identidad de Paul Carpenter y, enamorado de la periodista Patricia Morgan (Diana Polakov), se transforma en Supersonic Man con traje azul y rojo, capa, botas altas y casco con orejas que recuerda a Batman, luciendo en el pecho un rayo como emblema.
La guapísima actriz Diana Polakov tuvo una relación con Ramoncín y estuvo casada con Emilio Gutierrez Caba.
El presupuesto de la película Supersonic Man fue de poco más de 30 millones de pesetas (unos 180.000 euros), y su recaudación en España rondó los 87 millones de pesetas (algo más de 500.000 euros), sin contar los beneficios adicionales en mercados internacionales. Por consiguiente, fue un éxito de taquilla. Gracias a ello, Piquer pudo continuar con la trilogía de películas basadas en las novelas de Jules Verne, Misterio en la isla de los monstruos (1981) y Los diablos del mar (1982).
Los cómics de 'Supersonic Man' nacieron en 1979 como una adaptación en papel de la película del primer superhéroe del cine español y no al contrario, como se cree. La Editorial Valenciana publicó los tebeos en formato de cuaderno grapado. El conocido historietista José Sanchís se encargó de adaptar la historia en viñetas y el argumento narraba la llegada a la Tierra de un ser con superpoderes para frenar los planes malvados del doctor Gulk.
Masacrada por la crítica en su estreno y relegada a programas dobles, Supersonic Man ha renacido como título de culto reivindicado por los festivales, primero Severin Films en los USA y ahora Divisa en su restauración 4K desde el negativo original, que permite redescubrir el colorido pop y la fotografía del propio Mariné. No es buena en sentido académico, es caótica, incoherente y delirante, pero es sincera, divertida y libre, testimonio de un cineasta que nunca quiso cine de lo real sino de lo imposible, y que durante ochenta y ocho minutos hizo volar a un superhéroe valenciano sobre Nueva York, quedando para siempre como símbolo de audacia, imaginación y amor absoluto por el género hecho contra todo pronóstico industrial.








